domingo, junio 11, 2006

angustias

La repulsión que causa Alan es justa y necesaria. Su victoria final es una alabanza descarada a la impunidad. La calidad de la candidatura de Ollanta Humala tampoco vale la pena comentar. Si Alan goza de pasado, él, el comandante retitarado Olllanta Humala Tasso, si que tiene horizonte. Pero uno de colores más infernales.
Se peca de negligente e ingenuo por decir lo menos, si es que se piensa que el Fenómeno Ollanta es pasajero, solamente un arranque de cólera de una gran mayoría que ni siquiera llego a ve alguito del chorreo, ni siquiera un leve goteo.

Por otro lado se es igualmente ingenuo si se piensa que una persona pueda cambiar sola, o utilizando la palabra mágica, liderar la transformación. Liderar es hoy en dia, y posiblemente desde siempre más simbolizar que hacer. Y es que los nuevos líderes y sus movimientos políticos nunca están solos en su aparición.

<div style="text-align: justify;">La ideología basada en liderazgos carismáticos y discursos etnocentristas ha corrido por más de cien años nariz con nariz con la ideología de izquierda, y sigue en carrera. Asi como en muchos lados la izquierda, primero la radical, la que creia en la dictatura del partido y en los últimos tiempos la moderada, en algunos caso de tipo socialdemocrata, quiera lo que se entienda, empujan la dinámica pólitica, lo mismo ha estado haciendo la posición neopopulista, de la cual el discurso típico de la familia Humala es un excelente ejemplo. Ellos junto con muchisimas personas creen ciegamente en la legitimidad de líderes fuertes, con opiniones fuertes y mano fuerte.
</div>
Y como va a ser Ollanta entonces un fenómeno pasajero. Porque lo va a ser justamente él, si Le Pen llego en Francia a la Segunda Vuelta, si Hugo Chavez lo práctica hace 10 años con exito y anuncia por lo menos otros diez abiertamente a todo microfono, si el general Tudjman (fallecido en su cama), el funcionario Milovesevic (fallecido encarcelado), el psicologo Karadzic (no habido) y el general (Mladic)... -  interrrumpo la lista por depresión y no por escasez.

Me impresiona la facilidad en que caemos en el engaño que existen solamente hombres que mueven la historia, para bien o para mal. Acaso Napoleón gobernó solo, acaso era el criminal universal porque asi lo dispuso el Congreso de Viena, que puso gobiernos títeres en Francia, idea genial y visionaria del Metternich, que no era conocido precisamente por sus principios democráticos. Quién se sorprende con la actitud de aquel diario francés que primero anunciaba el escape del monstruo y que conforme Napoleón se acercaba a París fue rebautizandolo día a dia, hasta recibirlo con todos los honores. Como sorprenderse con medios de comunicación. Si al igual como se le considera el cuarto poder de la democracia, lleva su traición desde sus origines. Y quien puede sorprenderse que hoy hasta la prensa más antialanista se esté arrimándose a Alan Garcia.

Lo que a mi si me sorprende, es que se pueda separar el Partido Aprista de su actual lider. Quien cree que Haya de La Torre habría hecho mucho mejor papel, y hablo en lo referente a politica interior, tanto como economica. Yo creo que hubiera hecho exactamente lo mismo. Mano dura y ordenes ambiguas. Proaprismo y antialanisimo es una hazaña cognitiva, la angustia de esta disonancia la comparto plenamente.

Sufro entonces de un galopante Antialanismo fusionado con un  agudo  Antihumalismo, acompañado por un rampante antivotoblanco, que para mi, y hablo solamente desde mi posición ética, equivale a decir, ustedes/otros la cagaron al votar, yo me lavo las manos, vean ustedes/otros como salen de esta.

Y la pesadilla se hizo cabina secreta, nunca he demorado tanto en marcar, en poner el circulito o el aspa en el simbolo partidario o la foto carismatica del candidato. Y aunque creo en el voto secreto, como derecho y deber, reconoco: Yo voté en la segunda vuelta por Alan García. Y para confirmar este estigma metí mi dedo medio en el tintero, hasta el fondo, impregnando la uña para siempre. Así todos los días podré enfurecerme con mi izquierda moderada que una vez más de las tantas, demostró su incapacidad para llegar a convencer a más peruanos.